El Atlético Baleares irá por el camino largo para ascender

Los blanquiazules deberán disputar dos eliminatorias más para llegar a la Segunda División después de empatar 1-1 en el partido de vuelta de la eliminatoria de campeones frente al Racing de Santander. LA UD MELILLA ESPERA AL EQUIPO BALEARICO LA PRÓXIMA SEMANA.

Esta vez la suerte no estuvo de parte de los mallorquines y el valor doble de los goles en campo contrario ha dado el ascenso a las primeras de cambio a los racinguistas después del empate sin goles de la ida. Esto ha supuesto un durísimo mazazo que deben digerir los blanquiazules en pocos días para seguir compitiendo.

Manix Mandiola salió con toda la artillería de inicio introduciendo como novedad en punta a Nuha Marong, titular habitual en casa. Obligado por la expulsión de Peris, el técnico eibarrés retrasó la posición de Villapalos al centro de la zaga para alinear a Rubén González en el lateral izquierdo; el resto los mismos del encuentro de ida: Carl; Kike, Vallori, Villapalos, Rubén; Rovirola, Fullana, Samu, Canario; De la Espada y Nuha.

Antes del inicio del encuentro se llevó a cabo un minuto de silencio en memoria de los futbolistas José Antonio Reyes (Extremadura UD), Javier Sánchez (Vilafranca) y Joan Marc Bibiloni (Binissalem) fallecidos en los últimos días en accidentes de tráfico.

Hubo el ambiente de las grandes citas en Son Malferit con el aforo completo, 1.700 aficionados, 150 del Racing y casi 100 profesionales de los medios.

Como era de esperar, espectacular recibimiento a los balearicos y hostilidad al equipo rival.

Partido de alta tensión por lo que había en juego, con muchas interrupciones, juego físico, típico en la categoría y calor, la sensación térmica debía estar en 28 grados. Primera mitad en la que los de Manix Mandiola se sintieron cómodos y estuvieron mejor plantados, disfrutando de algún acercamiento a portería rival, buscando la espalda de la defensa del equipo contrario.

El primer revés del juego para el ATB llegó muy pronto con la lesión en el isquio de Kike López, era el minuto 14 y Manix se veía obligado a realizar la primera sustitución del encuentro. Entró al campo Álvaro Vega, no es su posición natural pero cumplió. Con este infortunio perdían profundidad en ataque los blanquiazules. Manix en rueda de prensa ha dado por descartado para lo que queda de temporada al jugador salmantino. En el minuto 30 se produjo un penalti sobre Canario que el colegiado David Gálvez no señaló. En el 32′ Carl Klaus tuvo que emplearse a fondo para desviar a córner un disparo que se inventó el veterano delantero David Barral. En el 36′ Castañeda robó un balón cerca del área blanquiazul y por poco se cuela en la portería local. Casi después llegaba la jugada clave para el Baleares, corría el minuto 38′ cuando Nuha realizó una internada por la izquierda, entró en el área y fue derribado. Penalti que se encargó de transformar el capitán Fullana para desatar la euforia en la grada. Con el 1-0 se llegaba al descanso.

En la segunda mitad la cosa cambió un poco, el Racing tenía la obligación de arriesgar, de intentar hacer algo más y así lo hizo pero sin crear demasiado peligro, dominio territorial, saques de esquina y, en una acción de estas, llegó en el minuto 65′ para los de Iván Ania, juego en corto, balón a la frontal del área y, totalmente solo, Buñuel remató raso, ajustado a la derecha de Carl que no la vio venir porque el balón pasó por en medio de un sinfín de piernas; jarro de agua fría para los balearicos, Son Malferit enmudeció, el equipo se quedó entonces muy tocado anímicamente y, a partir de ahí, como dijo Manix: «fue un querer y no poder». Se intentó a la desesperada con el ingreso en el campo de Adri Hernández en lugar de Samuel Shashoua, quien casi pasó desapercibido sobre el verde. Del 65′ hasta el 97′ se jugó a lo que quiso el conjunto cántabro, tirando del «otro fútbol», pérdidas constantes de tiempo fingiendo lesiones, cortando el juego y tardando a la hora de poner el balón en movimiento.

Algunos jugadores como Nuha Marong o Vallori abandonaban el césped totalmente abatidos y desconsolados. Durísimo golpe del que se debe recomponer cuanto antes el Atlético Baleares. El fútbol le debe una al conjunto blanquiazul.

Ascenso a la categoría de plata del fútbol español del Racing de Santander por la vía rápida.

El Atlético Baleares debe jugar la eliminatoria de repesca frente a la UD Melilla el siguiente fin de semana, con el encuentro de vuelta de nuevo en Son Malferit. El equipo norteafricano viene de ganar al Villarreal B por 0-2 y 2-1 (global 4-1). Este cruce se ha decidido de esta manera porque los campeones (ATB y Recreativo de Huelva) que van a la repesca debían enfrentarse a los cuartos clasificados, pero todos han quedado eliminados, los terceros con vida son la UD Melilla y el Mirandés; en este caso el Melilla y el Recre no podían cruzarse en esta ronda al ser del mismo grupo (IV).

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